{"id":304,"date":"2023-11-22T13:20:05","date_gmt":"2023-11-22T16:20:05","guid":{"rendered":"https:\/\/sites.uel.br\/jornalismoeficcao\/?p=304"},"modified":"2023-11-22T13:20:06","modified_gmt":"2023-11-22T16:20:06","slug":"una-hija-el-secreto-mejor-guardado-de-gabriel-garcia-marquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sites.uel.br\/jornalismoeficcao\/jornalismo\/2023\/11\/22\/una-hija-el-secreto-mejor-guardado-de-gabriel-garcia-marquez\/","title":{"rendered":"Una hija, el secreto mejor guardado de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group is-vertical is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-4b2eccd6 wp-block-group-is-layout-flex\"><div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"470\" src=\"https:\/\/sites.uel.br\/jornalismoeficcao\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/indira-cato_5734854_20220115170830.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-305\" srcset=\"https:\/\/sites.uel.br\/jornalismoeficcao\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/indira-cato_5734854_20220115170830.jpeg 640w, https:\/\/sites.uel.br\/jornalismoeficcao\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/indira-cato_5734854_20220115170830-300x220.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>Indira Cato. Foto cortesia de El Diario de Coahuila para El Universal.<\/em><\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p><em>Gustavo Tatis Guerra<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En aquel amanecer de octubre de 1982, el tel\u00e9fono de la casa de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, en M\u00e9xico, los despert\u00f3 con la noticia del Premio Nobel de Literatura. Entre las llamadas de todo el mundo que le sorprendieron aquel d\u00eda a Gabo, estaba la voz de Indira Gandhi, la primera jefa de Estado en felicitar al escritor por su premio. Indira acababa de leer la novela \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019, y le contaba fascinada a Garc\u00eda M\u00e1rquez que no sab\u00eda si ella era la loca o la locura estaba en los personajes del novelista colombiano. Este episodio me lo acaba de contar el bi\u00f3grafo de Garc\u00eda M\u00e1rquez, Dasso Sald\u00edvar.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde aquel instante del anuncio del Premio Nobel, Indira Gandhi le dijo a Gabo que deseaba encontrarse con \u00e9l. Ocurri\u00f3 al a\u00f1o siguiente, en 1983, en Nueva Delhi, en la VII Cumbre de los Pa\u00edses No Alineados, movimiento que impuls\u00f3 Nehru, el padre de Indira, bandera que ella lider\u00f3 como Primera Ministra. Fidel Castro era invitado a esa cumbre, y antes de alistar maletas busc\u00f3 a Garc\u00eda M\u00e1rquez que estaba en Par\u00eds, para que lo acompa\u00f1ara en la delegaci\u00f3n cubana. Garc\u00eda M\u00e1rquez acept\u00f3, pero al aterrizar en Nueva Dehli, prefiri\u00f3 quedarse dentro del avi\u00f3n viendo desde la ventanilla la ceremonia de recibimiento de la delegaci\u00f3n oficial de Cuba. De repente, irrumpi\u00f3 en el avi\u00f3n la misma Indira Gandhi preguntando en franc\u00e9s d\u00f3nde estaba Garc\u00eda M\u00e1rquez. El aura de Indira hechiz\u00f3 al escritor, quien, al bajarse del avi\u00f3n junto a Indira, y compartir con ella durante tres d\u00edas, tuvo el p\u00e1lpito tremendo de que aquella mujer se parec\u00eda a las mujeres de Aracataca, y se lo dijo en una entrevista al novelista Santiago Gamboa, instante prodigioso que en 2009 contar\u00eda de manera magistral Jordi Joan Ba\u00f1os en La Vanguardia de Barcelona. Indira invit\u00f3 a Garc\u00eda M\u00e1rquez a conocer la India luego de este encuentro, pero, en aquella ma\u00f1ana fatal del 31 de octubre de 1984, a las 9:29 de la ma\u00f1ana, en su residencia en Safdarjung Road en Nueva Delhi, Indira fue asesinada por dos de sus guardaespaldas. Garc\u00eda M\u00e1rquez qued\u00f3 desconsolado con aquella noticia, pero el nombre de Indira prevaleci\u00f3 en su memoria, como un nombre lleno de luz y coraje. Y lo tuvo siempre presente como un milagro que hab\u00eda de ocurrir pronto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El secreto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El secreto m\u00e1s guardado de Garc\u00eda M\u00e1rquez empez\u00f3 a llegar como un rumor hace m\u00e1s de ocho a\u00f1os, dice Dasso Sald\u00edvar, poco despu\u00e9s de su muerte en 2014, pero la \u00e9tica de un investigador y un bi\u00f3grafo -en su caso- era confirmarlo. Y cerca de ocho a\u00f1os \u201cun colega de toda solvencia me confirm\u00f3 la existencia de Indira, hija de Garc\u00eda M\u00e1rquez\u201d, precisa Dasso, quien tuvo el privilegio de conocer por primera vez la fotograf\u00eda conmovedora de la ni\u00f1a sentada en las piernas de Gabo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n es esa ni\u00f1a que mira el brillo de los ojos de ese hombre oto\u00f1al?, se preguntaba. Es la imagen de un padre amoroso y dulce ante su peque\u00f1a ni\u00f1a. La peque\u00f1a ni\u00f1a mexicana de nombre Indira, hija de Susana Cato, es la hija desconocida hasta hoy del Premio Nobel de Literatura de Colombia, y ha sido el secreto m\u00e1s delicado y guardado en la vida del escritor. La foto es preciosa. \u201cLa sonrisa de felicidad que tiene Gabo con su ni\u00f1a en las piernas \u00a1no la olvidar\u00e9 mientras viva!\u201d, me dice Dasso Sald\u00edvar, quien, al conversar con Gerald Martin, se pregunt\u00f3 qui\u00e9n deb\u00eda contar semejante noticia.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi al tiempo, la noticia lleg\u00f3 a Cartagena con el mismo impacto de un rumor en plenos funerales de Garc\u00eda M\u00e1rquez. Un d\u00eda nos llam\u00f3 desde Madrid Dasso Sald\u00edvar para decirnos: \u201cEs una noticia demasiado grande como para darla desde un despacho\u201d. Tem\u00eda que el secreto se revelara como un esc\u00e1ndalo entre la jaur\u00eda de periodistas del mundo. Pero pactamos que hab\u00eda que asimilarla y \u201ccontarla bien, con mucho respeto desde el principio\u201d. El secreto cay\u00f3 sobre mis hombros, mientras los dos bi\u00f3grafos de Garc\u00eda M\u00e1rquez se preguntaban qui\u00e9n la iba a contar. Y los dedos me se\u00f1alaron con discreci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La noticia la confirm\u00e9 con algunos familiares de Garc\u00eda M\u00e1rquez, con el mismo Dasso Sald\u00edvar y con Guillermo Angulo, quienes han mantenido el secreto durante a\u00f1os, y muchos de ellos, por respeto a Mercedes Barcha y lealtad a Gabo, no se atrev\u00edan a mencionar el secreto, y mucho menos sus propios hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda M\u00e1rquez, el genio literario m\u00e1s grande de Colombia ante el mundo, est\u00e1 ya por encima del bien y del mal, y todo lo que hoy pueda revelarse de \u00e9l solo reconfirma su espl\u00e9ndida humanidad y su infinita grandeza que se agiganta cada vez en el universo, m\u00e1s all\u00e1 de su muerte. Lo secreto no puede perder el sentido profundo de lo humano. El coraz\u00f3n de un hombre y el coraz\u00f3n de una mujer. La delicada intimidad de un genio como Garc\u00eda M\u00e1rquez.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El sue\u00f1o premonitorio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1985, el 13 de mayo, la periodista Mar\u00eda Elvira Samper (de la revista Semana) le pregunt\u00f3 a Garc\u00eda M\u00e1rquez: \u201cSi tuviera una segunda oportunidad sobre la tierra, \u00bfvolver\u00eda a ser Garc\u00eda M\u00e1rquez?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 nombre le pondr\u00edas a una hija tuya?, le pregunt\u00e9 a Garc\u00eda M\u00e1rquez en un almuerzo, junto a Mercedes Barcha, en los a\u00f1os noventa del siglo XX, en la casa de Jaime Gazab\u00f3n y \u00c1ngela Schiappa en Cartagena de Indias. Garc\u00eda M\u00e1rquez ten\u00eda la respuesta a flor de labios, me mir\u00f3 a los ojos y a Mercedes, y dijo: \u201cVirginia\u201d. Le pregunt\u00e9 por qu\u00e9. Y solo dijo: \u201cPor Virginia Woolf\u201d. Pero es muy probable que en ese instante en que yo formulaba la pregunta Indira fuese un sue\u00f1o de los dioses. Ya entonces Garc\u00eda M\u00e1rquez y Susana Cato se conoc\u00edan y hab\u00edan escrito juntos guiones para un largometraje y un cortometraje, y hab\u00edan compartido complicidades creativas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El amor secreto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Susana Cato, nacida en mayo de 1960 en el Distrito Federal de M\u00e9xico, escribi\u00f3 junto a Garc\u00eda M\u00e1rquez y Eliseo Alberto Diego en 1991 el guion de la pel\u00edcula \u2018Con el amor no se juega\u2019 (1991), dirigida por Carlos Garc\u00eda Agraz, Jos\u00e9 Luis Garc\u00eda Agraz y Tom\u00e1s Guti\u00e9rrez Alea. Y tambi\u00e9n escribi\u00f3 con Garc\u00eda M\u00e1rquez el guion del cortometraje \u2018El espejo de dos lunas\u2019, dirigido por Carlos Garc\u00eda Agraz. La periodista y escritora Susana Cato ha escrito programas para la radio ind\u00edgena, cuentos y teatro para la televisi\u00f3n y multimedia. Entrevist\u00f3 a Garc\u00eda M\u00e1rquez en 1996 para la revista Cambio. Titul\u00f3 su reportaje: \u201cEn Colombia, el escritor no tiene m\u00e1s remedio que cambiar de oficio\u201d. De 1979 a 1980 trabaj\u00f3 como reportera y cr\u00edtica de cine en la revista Proceso. Cre\u00f3 y dirigi\u00f3 el Teatro Blanquito que recorr\u00eda calles de M\u00e9xico, como el teatro ambulante e id\u00edlico de Lorca. En el a\u00f1o 2000 fue directora de cultura de la Delegaci\u00f3n de Coyoac\u00e1n. De sus obras teatrales se destaca \u2018El manicomio de afuera\u2019 (2016), dirigida por No\u00e9 Lynn.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 2019 y 2020, Susana Cato public\u00f3 dos libros que est\u00e1n en Amazon.com: \u2018Ellas. Las mujeres del 68\u2019, Ediciones Proceso, se trata una serie de entrevistas a mujeres que vivieron este momento hist\u00f3rico. Es un libro de 278 p\u00e1ginas, prologado por Elena Poniatowska. Tambi\u00e9n es autora de \u2018Issir. Retrato hablado de un migrante iraqu\u00ed\u2019 (2019), Ediciones Proceso, 318 p\u00e1ginas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Se\u00f1ales de Indira<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Indira Cato es una joven productora de cine con pasi\u00f3n y rigor profesional que concibe el cine como una creaci\u00f3n proyectada hacia las comunidades. Tiene una profunda y coherente visi\u00f3n social, \u00e9tica y est\u00e9tica del cine. En 2020 gan\u00f3 m\u00e1s de quince premios con la producci\u00f3n de su primer documental: \u2018Ll\u00e9vate mis amores\u2019 (2014), dirigido por Arturo Gonz\u00e1lez Villase\u00f1or, con guion de Indira Cato y Arturo Gonz\u00e1lez Villase\u00f1or. Fue la directora del cortometraje \u2018\u00a1Qu\u00e9 grande eres, magazo!\u2019 (2019), sobre el ilusionista y mago Julio Ulises Hijuelos Cervera, conocido como el Mago Chen Kai, quien falleci\u00f3 a sus 73 a\u00f1os. Indira estudi\u00f3 Literatura Dram\u00e1tica y Teatro en la UNAM. Ha publicado cr\u00edticas de cine en la p\u00e1gina web Butaca Ancha. Particip\u00f3 en el libro \u2018Cine pol\u00edtico en M\u00e9xico\u2019 (1968-2017), de la editorial Peter Lang. Escribe la columna de teatro \u2018Puro drama\u2019 en la web de la revista Proceso. Gan\u00f3 la Beca Mickey. Particip\u00f3 con \u00e9xito en la segunda edici\u00f3n de la Muestra Estatal de Cine Coahuila, 2020. Trabaja en el documental \u2018Las hijas del ma\u00edz\u2019, sobre un grupo de parteras de Chiapas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El privilegio de la verdad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nombrar a Indira era como navegar en aguas clandestinas, de una intimidad y una privacidad blindadas en el tiempo. Es el \u00e1mbito de la vida secreta del escritor. Nadie quer\u00eda que ella se sintiera vulnerada por nada. Ni Mercedes ni Susana. Ni la madre de la ni\u00f1a. Ni la ni\u00f1a que ya no es una ni\u00f1a, sino una joven consagrada al cine como su madre.<\/p>\n\n\n\n<p>El nombre de Indira ha estado con nosotros todos estos a\u00f1os, como el m\u00e1s sagrado e \u00edntimo secreto de Garc\u00eda M\u00e1rquez. Y esper\u00e1bamos que los a\u00f1os maduraran las palabras precisas para contarlo. \u00bfCu\u00e1ndo ser\u00e1?, era la pregunta de los desvelos al amanecer. Buscamos los caminos para llegar a Indira y Susana, su madre, y a trav\u00e9s de emisarios comunes, amigos de la familia de Garc\u00eda M\u00e1rquez, de sus hijos, y de Susana Cato, les dijimos que la noticia se revelar\u00eda desde Cartagena. Rodrigo Garc\u00eda Barcha, hijo mayor de Gabo, dio un gui\u00f1o en su libro \u2018Gabo y Mercedes, una despedida\u2019, al aludir sutilmente la vida privada de su padre en los funerales en el Palacio de las Bellas Artes. Tambi\u00e9n \u00e9l est\u00e1 enterado de que el secreto ser\u00e1 revelado con mucho respeto a las dos familias, mucho antes de que \u00e9l y su hermano Gonzalo traigan las cenizas de Mercedes Barcha a Cartagena de Indias, al Claustro de la Merced, en marzo, en donde reposar\u00e1n junto a Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cIndira Cato debe tener entre 30 o 32 a\u00f1os\u201d, me dice Guillermo Angulo (Anor\u00ed, 1928), uno de los amigos de toda la vida de Garc\u00eda M\u00e1rquez, lo fueron desde que eran unos muchachos en los a\u00f1os cincuenta del siglo XX. Es muy probable que Mercedes intuyera lo que hab\u00eda ocurrido entre Susana y Garc\u00eda M\u00e1rquez, pero hasta el final de su vida mantuvo discreci\u00f3n y silencio. Sin embargo, la revelaci\u00f3n de la existencia de Indira fue un cataclismo familiar del que solo se habla a trav\u00e9s del tenso y complejo reino de las leyes y de los abogados.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Indira decidi\u00f3 llevar el apellido de su madre, con la dignidad de quien forja su destino a pulso, jam\u00e1s ha reclamado el apellido de Garc\u00eda M\u00e1rquez, a quien la vida no le alcanz\u00f3 para reconocerla y darle su apellido. Tampoco \u00e9l pudo escapar a los hados del destino y de sus ancestros de estirpe paterna, en el que su padre y su abuelo adoptaron el apellido materno al no ser reconocidos por sus padres. En el caso de Garc\u00eda M\u00e1rquez, siempre estuvo pendiente de su hija hasta el final. \u201cLe dio una casa en una zona muy bonita y un coche. En M\u00e9xico saben que ella es hija de Gabo, pero todos all\u00e1 son respetuosos de la vida privada\u201d, dice Angulo, el muy querido y entra\u00f1able \u201cAnguleto\u201d, llamado as\u00ed por Gabo, quien ha contado algunos secretos de su larga amistad con el Premio Nobel de Literatura en su libro \u2018Gabo + Ocho\u2019 (Planeta, 2021), y a quien le debemos la mejor fotograf\u00eda de Gabo cuando escrib\u00eda \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019 e innumerables e inolvidables encuentros perpetuados a trav\u00e9s de su lente en su estudio y en su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cQuienes somos sus amigos \u00edntimos sabemos que el secreto de su vida radica en su buena \u00edndole y en la inteligencia de su coraz\u00f3n\u201d, escribi\u00f3 Garc\u00eda M\u00e1rquez sobre su amigo Angulo en mayo de 1960.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ep\u00edlogo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEs muy probable que Garc\u00eda M\u00e1rquez haya pensado en Indira Gandhi a la hora de elegir un nombre para su hija\u201d, me dice Dasso, al otro lado de la l\u00ednea. Indira hered\u00f3 las cejas negr\u00edsimas de su padre, y la mirada profunda de quien atraviesa las cosas con solo mirarlas. Desea venir a Cartagena de Indias, tal como se lo ha contado a uno de sus primos. Ella, como la estirpe de los Garc\u00eda M\u00e1rquez, ha venido a este mundo a contar historias.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.eluniversal.com.co\/suplementos\/facetas\/una-hija-el-secreto-mejor-guardado-de-gabriel-garcia-marquez-IB5982569\"><em>Texto publicado originalmente por El Universal<\/em><\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Indira Cato. Foto cortesia de El Diario de Coahuila para El Universal. Gustavo Tatis Guerra En aquel amanecer de octubre de 1982, el tel\u00e9fono de la casa de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, en M\u00e9xico, los despert\u00f3 con la noticia del Premio Nobel de Literatura. 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